Cambia tu forma de pensar

Comer saludablemente no se trata de privarse, de estar “flaco” a toda costa, menos aún de sentirse limitado con los alimentos que a uno le gustan disfrutar, al contrario; una dieta saludable se trata de sentirse bien, de tener más energía, de disfrutar de la gran variedad de alimentos deliciosos que existen, eso sí, en cantidades adecuadas y en preparaciones saludables.

Cada alimento tiene algo bueno que aportar, está en nosotros poder aprovecharlos y disfrutar de cada uno de ellos con el fin de mantener un peso adecuado, prevenir enfermedades y hasta nivelar el estado de ánimo, con el objetivo de lograr un bienestar tanto físico como mental.

No existe un alimento mágico, ni tampoco un alimento “prohibido”, cada alimento tiene algo bueno e indispensable que aportar al organismo cada nutriente aportado por la diversidad de los alimentos que podamos ingerir, tienen una tarea que cumplir y está en nosotros poder darle a nuestro cuerpo lo que necesita por medio de una dieta rica, variada, colorida y divertida, pero que sobre todo se adapte a nuestros gustos y a nuestro estilo de vida.

- Sigue estos consejos -

Toma la decisión

Una dieta saludable se planea con anticipación (al menos al principio) organízate y trázate objetivos realistas a corto y largo plazo.

Realiza cambios de a pocos

Pequeños cambios = grandes resultados. A medida que vayas haciendo cambios en tu dieta, ve reemplazando los alimentos por alternativas más saludables. Proponte un cambio a la vez, por ejemplo comer más fruta incluyéndola en tu desayuno o como snack en reemplazo de alimentos menos saludables.

Simplifícate

Olvídate de contar calorías, de estresarte con lo que comiste, dejaste de comer o de pensar que, comer saludable en casa es complicado. Busca alimentos frescos y empieza con preparaciones sencillas hasta que forme parte de tu nuevo estilo de vida.

Nunca te saltees las comidas

Ordena tu cuerpo y sobre todo tu mente, come a tus horas en cantidades adecuadas. Los ayunos prolongados alteran tu metabolismo.

Bebe agua

Hidrátate, muchas veces el organismo confunde sed por hambre, bebe agua o bebidas que aporten nutrientes a tu organismo.

Prepara tus propios menús

Cocinar en casa puede ser el gran trampolín que necesitas para involucrarte en la cocina y probar recetas nuevas con alimentos que antes se te hacían difíciles de incluir en tu día a día.

Enfócate en cómo te sientes después de comer saludable

Esto te ayuda enormemente a crear hábitos nuevos, a escoger alimentos frescos, ligeros y fáciles de digerir. A más saludable comas, mejor te vas a sentir.

Piensa en pequeño

Las porciones tienen que ser las adecuadas según tus necesidades y tu gasto calórico, no tiene sentido comer por comer. Aprende a distribuir tus alimentos durante el día.

Tomate tu tiempo

Nadie te apura, come despacio, disfruta y date el gusto de sentir y de “escuchar” a tu cuerpo cuando esté satisfecho.

Involúcrate

Disfruta, aprende a preparar recetas nuevas, si puedes comer en familia o con amigos mucho mejor.

¡Ya no tienes excusa, aprende a disfrutar de un estilo de vida saludable HOY!