Los buenos hábitos de alimentación no se aprenden ni se adoptan de la noche a la mañana, es un proceso que involucra a todos los miembros de la familia pero la mayor responsabilidad recae en las madres.

NO ESTAS SOLA, la mayoría de las mamás sienten que sus hijos no comen como ellas quisieran. Muchas mamás me preguntan si deberían castigar a sus hijos o dejarlos sentados en la mesa hasta que se acaben el plato. “Mi hijo no come nada” me reclaman las mamás desesperadas por una solución urgente… la clave es desligar la comida de todo tipo de sentimientos (ya sea castigo o premio) para así evitar futuros desórdenes de alimentación. Además los chicos son súper sensibles y sienten la tensión de la madre con la comida y saben que es donde más nos duele.

¿Qué puedo hacer para que mi hijo coma?

El estilo de vida que deseas para tu hijo es el que debes de adoptar en casa, los chicos aprenden con el ejemplo y sobre todo con la repetición. ¿Cuántas veces les decimos que recojan sus juguetes, se laven los dientes o duerman temprano?; de igual forma ellos aprenderán a comer por repetición el alimento y no por decirles únicamente que lo coman.

Si un día les muestro el plato de brócoli y no lo comen NO HAY PROBLEMA, el brócoli seguirá siendo parte del menú familiar, hasta que por defecto lo coman… llegará el momento en que lo asumirán como algo “normal”; éste proceso será más fácil aún si ven al papá o a la mamá comerlo y disfrutarlo.

La actitud que nosotros mostremos es la actitud que ellos van a tener hacia el alimento, si el papá demuestra rechazo hacia las menestras o hacia la ensalada, lo más probable es que por imitación el hijo también las rechace, es natural, los hijos admiran a los padres y harán y repetirán todo lo que ellos hacen.

Normalmente la mamá es quien pone las reglas en casa, (en relación a la comida) pues ella tendrá que disponer de un tiempo para diseñar un menú saludable con alimentos variados, frescos y naturales. Si el niño acompaña a comprar la comida y ayuda en las preparaciones verá a los alimentos mucho más interesantes y apetecibles, además a ellos ¡les encanta probar lo que preparan!

Solo debes de tener cuidado en no exagerar.

La cantidad que les servimos a los chicos o la que creemos como mamá que es la que tienen que comer no necesariamente es la indicada. Los chicos no necesitan tanta comida, ellos son más pequeños y están en actividad constante por lo que en su caso serán 3 comidas principales al día y dos snacks saludables siempre que así lo requieran.

A tener en cuenta:

  • Los niños tienen estómagos pequeños, no intentes darle la misma cantidad que a un adulto.
  • Evita que coma a cada rato, hazle un horario y respétalo.
  • Si normalmente come bien, pero un día no tiene apetito, no lo obligues, es normal.
  • Jamás lo castigues, no se trata de ver quién puede más, no es una batalla, trata de hacer de la comida algo natural.
  • Intenta darle sus alimentos preferidos mezclados con los “no tan preferidos”, por ejemplo si le encanta el puré de papa, dáselo con pescado, o si le gusta el manjar blanco, úntale un poco a las manzanas o al plátano.
  • Escoge snacks saludables para que esté bien alimentado como frutos secos (cuidado si es muy pequeño, puede atorarse) como por ejemplo canchita, fruta picada o yogurt.
  • Insístele que al menos pruebe la comida, no les exijas que termine todo, solo que la pruebe.