Comer sano no es sinónimo de comer aburrido, al contrario, el hecho de querer mejorar la alimentación te anima a buscar ideas y combinaciones nuevas.
Solo tienes que organizarte para que puedas verdaderamente aprovechar los buenos resultados de comer saludable en bajas cantidades.

Para todos los gustos

  • ½ manzana al horno con 1 cucharada de yogurt griego y canela en polvo.
  • 2 platanitos manzano al horno o congelados (deliciosos).
  • Helado de hielo hecho en casa en base a jugo natural, pueden ser chups.
  • ½ taza de fresas con yogurt de vainilla.
  • 14 uvas congeladas sin pepa (un hit).
  • ½ taza de queso cottage con 1 cucharada de mermelada baja en azúcar.
  • 1 puñado de mix de frutos secos.
  • 1 ½ taza de canchita, sin polvos de queso ni mantequilla.
  • ½ taza de pretzels.
  • 2 galletas de arroz.
  • 1 trozo de queso fresco.
  • Palitos de apio con ½ cucharada de mantequilla de maní.
  • Zanahoria bebe con dip de yogurt a las finas hierbas (Ranch fat free)
  • ¼ de palta con limón, sal y pimienta
  • 2 enrollados de jamón de pavo con queso fresco (como tequeños).
  • 1 galleta integral grande con hummus
  • 1 huevo duro o 5 huevos duros de codorniz.
  • 1 taza de café capuchino con leche descremada, sin crema.
  • 30 gramos de manzana deshidratada crocante.
  • 4 Torrejitas de zapallito italiano con huevo.
  • 10 Camote chips (prepararlas al horno en casa)
  • 6 tomates cherry con 30 gramos de queso mozarella bajo en grasa y hojitas de albahaca

Los snacks son claves para que puedas llegar a las comidas principales sin mayor ansiedad.

Ten a la mano siempre las opciones que fácilmente se acomodan a tus gustos y a tu nuevo estilo de vida.